Estudio telesísmico de fuente · 24 de junio de 2026
Análisis de la fuente del evento complejo del 24-jun-2026: la imagen de las dos rupturas, la inversión de la tasa de momento y las pruebas de robustez que las sostienen. Cada método se expone desde sus fundamentos, con la física que hay detrás y las cifras del dato que lo alimenta.
Las cifras de esta página describen el análisis de la fuente sísmica —datos, sismogramas y modelado de la ruptura—. No son cifras de víctimas ni de daños.
Artículos en preparación. Las cifras aquí expuestas son preliminares y pueden variar en la versión revisada.
Tres lecturas independientes del mismo terremoto —retroproyección, inversión de la tasa de momento y distribución de réplicas— convergen en una misma descripción de la fuente: dos acumulaciones de energía separadas por un tramo sin liberación rápida de momento.
El 24 de junio de 2026, a las 22:04 hora local, el límite entre las placas Caribe y Suramericana rompió frente a la costa central de Venezuela. No fue un terremoto, sino dos: un M 7,2 y, 32 segundos más tarde, un M 7,5 a unos 150 km de distancia. En medio quedó un tramo que no liberó momento; o por lo menos no lo hizo con rapidez.
Que fueran dos no es un supuesto de catálogo: es el resultado que sostiene todo lo demás. El modelo de falla finita del USGS hace deslizar unos 243 km de traza, y esos 243 km no son el recorrido de un frente único, sino la envolvente de dos rupturas sucesivas — la radiación de alta frecuencia del M 7,2 no se aleja más de ~35 km de su epicentro, y la velocidad que exigiría un frente único, 4,7–4,9 km/s, cae en el rango en que una grieta de cizalla no se propaga de forma estable (por qué). Tres observables parcialmente independientes convergen: la retroproyección, la inversión de la tasa de momento y el hueco de réplicas.
La estructura que rompió es la misma familia de fallas de rumbo dextral que atraviesa el norte del país de oeste a este y que, más al oriente, se prolonga en la falla de El Pilar, responsable del sismo de Cariaco de 1997 y asociada al terremoto de 1766. El régimen de transpresión en el oriente de Venezuela da el contexto tectónico de toda la secuencia.
Un artículo científico expone resultados: enseña la figura y la cifra, y comprime el camino en una cita. Quien quiera comprobarlo tiene que reconstruir ese camino por su cuenta. Esta página hace lo contrario —expone el camino—: qué es una función de Green y por qué el sismograma es lineal en la tasa de momento; cómo se pasa de un momento de fuerza al momento sísmico; por qué un doble par de fuerzas no hace girar el terreno; qué significa apilar ondas de estaciones a 8 000 km y qué puede fingir ese apilado. Las deducciones van completas, con su álgebra y sus diagramas, no citadas.
La intención es que sirva de referente teórico-práctico de los artículos: del Paper 1 —la fuente: el doblete visto por retroproyección e inversión— del Paper 2 —la directividad y el papel relativo del campo cercano en el daño del litoral central— y de los que sigan. Cada página de método corresponde a una pieza del análisis publicado, y el orden es deliberado: primero los fundamentos, después cada método, y al final lo que se hizo para no engañarse: los controles, los descartes y el cómputo.
No sustituye a los artículos ni los resume: los sostiene por debajo. Quien solo quiera el resultado puede quedarse con el enunciado de arriba; quien quiera discutirlo encontrará aquí de dónde sale cada paso. Y para ver el dato en movimiento —los epicentros de cada agencia, la retroproyección y las curvas camino–tiempo— está el visor del doblete; para el efecto en el terreno, el mapa de daños. Ambos, con el resto de las herramientas, se listan al final.
Las ideas mínimas para leer el resto: qué se rompe (la falla y el rebote elástico), qué ondas salen (P y S), cómo se mide su tamaño (momento sísmico y magnitud) y su geometría (mecanismo focal), y por qué La Guaira sintió tan fuerte (directividad). Incluye las dos varas de medir que se usan en el resto del sitio: la banda prohibida de velocidades de ruptura y la ley de escala, que le asigna a cada magnitud una longitud y una duración — y con la que Caracas 1967, en esta misma falla, se lee como una fuente múltiple. Con definiciones y diagramas.
Leer los fundamentos — definiciones y diagramas → Ampliación — del momento de fuerza (torque) al momento sísmico → Ampliación avanzada — de una fuerza puntual a la esfera focal la deducción completa, sobre el capítulo 2 de Sismofísica Básica del Prof. L. D. Beauperthuy Urich (2008), con enlace al capítulo original| Análisis | Estaciones | Cobertura | Redes |
|---|---|---|---|
| Inversión de tasa de momentotasa de momento m(ξ, t) | 32 | Δ 31°–90°azimut 1°–356° (casi completo) | CI · II · IM · IU |
| Retroproyecciónimagen de las dos fuentes | 2418 Norteamérica + 6 Europa | Δ 31°–78° | BK · CI · II · IM · IU |
| Velocidad de rupturaarreglo denso, ventana fina | 127 | Δ 31°–86° | 17 redes: AK AT AV CC CI CN II IM IU IW LD MX OO SC TX US UU |
Norteamérica, Europa y el Atlántico/Sudamérica aportan cobertura azimutal.
Prácticamente el círculo completo alrededor del epicentro. El mismo criterio, aplicado a la red local, se puede recorrer estación por estación en la consola del gap azimutal.
Evaluado y excluido por criterios de calidad: ninguna estación alinea y solo 3 de 31 superan S/N ≥ 3. No entra en los cálculos.
Un estándar web que permite el acceso uniforme a datos sismológicos —catálogos de terremotos y formas de onda— desde centros de datos de todo el mundo. Por FDSN se obtuvieron los registros telesísmicos y el catálogo de réplicas de esta secuencia. Venezuela cuenta con su propio servicio FDSN, diseñado por Rommel Contreras: catalogosismicovenezuela.sigeos.org — con su API documentada y un extremo FDSN de eventos para consumo por programa.
Un arreglo telesísmico lejano, usado como telescopio sísmico: alineando y apilando la onda P de decenas de estaciones se mapea dónde y cuándo radía la ruptura. Así aparecen las dos acumulaciones de energía —M 7,2 al oeste y M 7,5 al este, separadas ~149 km y ~32 s— y el hueco entre ellas, con controles sintéticos que descartan que sea un artefacto. Y un argumento de mecánica de fractura: la velocidad que exigiría un frente único, 4,7–4,9 km/s según cómo se mida la separación, cae en la banda prohibida de Burridge–Andrews, donde una grieta de cizalla no se propaga de forma estable.
Leer el método completo — retroproyección (delay-and-stack) →El mismo resultado, manipulable: el visor del doblete superpone los epicentros de cada agencia, la imagen de retroproyección y las curvas camino–tiempo sobre el mismo mapa.
Sismogramas sintéticos de Syngine / AxiSEM (modelo ak135f_2s), con física completa P + pP + sP; cada uno pedido al servicio de EarthScope.
Cada una de 450 muestras (180 s a 0,4 s). ~22 MB en disco.
Green a 5 profundidades, con 99,8 % de peticiones correctas al servicio.
Solo en la prueba de profundidad (4 313 × 450 muestras).
Green extra para la prueba de padding de bordes.
15,7 millones de elementos · 11,4 millones no nulos.
Una matriz por profundidad → ~68 millones de coeficientes.
6 profundidades × 5 desfases, todas con la restricción m ≥ 0.
Formas de onda observadas ajustadas en simultáneo.
Toda la inversión se apoya en la onda P y en las reflexiones que la siguen de cerca, y el retardo de esas reflexiones depende casi solo de a qué profundidad está el foco. En este terremoto esa profundidad no es un valor medido: el catálogo del USGS dice 10 km, el tensor de momento 11,5 y la cabecera de las propias formas de onda 27,6, y ninguna de las tres tiene autoridad sobre las demás. Había que comprobar si el resultado depende de acertarla. Se probaron todas, con dato sintético y sobre el registro real, y salió lo contrario de lo previsto: el dato prefiere un foco somero, y el hueco entre las dos rupturas se mantiene a todas las profundidades.
El siguiente salto de precisión: relocalización relativa de la secuencia con hypoDD (doble diferencia, en su Fortran nativo). Cancela los errores comunes de trayecto y resuelve la posición relativa de cada réplica con precisión de decenas a centenas de metros — apretando las dos acumulaciones y el hueco. La maquinaria ya está montada y validada (test sintético: horizontal ×7 → ~0,5 km); falta el insumo real: los picks P/S de FUNVISIS. Para revisarlos a mano cuando lleguen está el revisor de piques, y la distribución espacial de la secuencia frente al daño observado se puede recorrer en el mapa de daños.
Leer el método completo — fundamento, diagramas y paso a paso →Queda una pregunta que las secciones anteriores no responden: ¿por qué hubo un segundo? Cuando una falla rompe no descarga la tensión por igual en todas partes — deja unos tramos más cargados y otros relajados. El mapa de ese reparto se llama ΔCFS, cambio en el esfuerzo de Coulomb. Se calculó de dos maneras —con la función de Green de Kelvin, que ignora la superficie de la Tierra, y con las soluciones de Okada, que la incluyen— y las dos dicen lo mismo: el pétalo cargado que deja el M 7,2 apunta hacia donde rompió el M 7,5, y el tramo intermedio quedó en sombra, apretado por sus dos vecinos. El cálculo es nuestro; del USGS entran los dos epicentros y el modelo de falla finita del segundo sismo.
Un resultado sismológico no se sostiene por la figura que produce, sino por lo que se hizo para intentar tumbarlo. Antes de ejecutar ninguna inversión se escribió el criterio de decisión y se selló con su huella SHA-256; después se atacó el resultado con cuatro herramientas, en este orden.
Se vuelve a invertir con remuestreos de las estaciones. Con 30: f = 0,0044 ± 0,0040.
Se quita una estación cada vez. La separación de las fuentes nunca vuelve al primer epicentro.
Datos falsos con la respuesta conocida, calibrados para ajustarse tan mal como el registro.
El mismo análisis sobre datos donde, por construcción, no hay lo que se busca.
Cuatro comprobaciones que el método se hace a sí mismo. La primera —reproducir el ensamblaje del operador y obtener el mismo vector, no uno parecido— certifica el procedimiento, no la sismología; y el control sintético se calibró para ajustar tan mal como el dato real, porque un control cómodo no prueba nada.
El operador reconstruido devuelve el mismo resultado, con |m − m_l| = 0 y VR = 21,15 %.
La ruptura en dos acumulaciones con hueco se mantiene al variar la malla, la longitud de ventana y la profundidad.
La varianza explicada es máxima en 5–10 km, y el hueco resulta insensible a la profundidad (f = 0,13–0,85 %).
El arreglo del sur (Chile) se probó y se excluyó por relación señal/ruido y por geometría.
Hay una objeción que se hace sola. Si la radiación de alta frecuencia del M 7,2 no se aleja más de ~35 km de su epicentro, ¿cómo alimenta el pulso que llega con fuerza al litoral, a ~180 km? La respuesta tiene dos factores que se multiplican: la directividad de la fuente, que apunta al este, y la guía cortical, que atrapa un pulso de 6,5 s entre la superficie y el Moho y hace que su amplitud caiga como 1/√R y no como 1/R. Tres cálculos sobre el modelo cortical de FUNVISIS lo confirman, y el tercero descarta una hipótesis que parecía atractiva: la corteza no canaliza lateralmente el pulso; la puntería es de la ruptura.
Las secciones 04 a 06 explican qué mide cada método. Esta muestra cómo se ejecuta: los dos encadenamientos de algoritmos —el de la retroproyección y el de la inversión— desde los registros hasta la respuesta, en seis pasos cada uno, con los puntos donde el cálculo se repartió entre procesos o se llevó a la GPU y, al final, la comprobación de que la versión acelerada devuelve la misma respuesta que la original. La página interna trae el diagrama completo y desarrolla los doce pasos uno por uno: qué entra, qué sale y qué decisión hay en cada eslabón.
Esta página expone el método y el resultado. Todo lo relativo a la ejecución —el equipo empleado, los tiempos medidos de cada etapa, la paralelización de la inversión y su comprobación con CUDA en un servidor con GPU, y las pruebas de regresión frente al código original— se documenta aparte, para no mezclar el rendimiento del cálculo con el contenido sismológico.
Hardware comparado (estación de trabajo frente a servidor con dos RTX 3060), tiempos medidos por etapa, paralelización de la Fase B y la validación numérica contra el código original. De acceso restringido mientras los artículos están en preparación.github.com/rommeljose/Aira_geofisica
Formas de onda telesísmicas, funciones de Green, mallas de retroproyección y resultados canónicos. El DOI de Zenodo está reservado y se activará con la publicación.
Ese repositorio conserva además el rastro de una auditoría interna de septiembre de 2026: un intento previo de acelerar el cálculo con GPU reportó mejoras que nunca se habían medido, una revisión independiente lo desmontó y las cifras se retiraron. Los tres documentos —la auditoría, la bitácora con su aviso de corrección y la remediación posterior— se conservan sin reescribir, porque un registro así solo sirve si no se corrige a posteriori.
Los datos de entrada proceden de servicios abiertos —FDSN (EarthScope/IRIS y SIGEOS-FUNVISIS) y Syngine/AxiSEM— y los registros de movimiento fuerte de FUNVISIS se distribuyen bajo solicitud a esa institución, por lo que no forman parte de este material.
Buscador del sitio. Las dieciocho secciones de esta portada y las trece páginas de método suman unas 27 000 palabras. Para no recorrerlas a mano hay un buscador global que funciona dentro del navegador, sin servidor. Se abre de cuatro maneras: el campo de búsqueda que está al principio de esta portada, justo bajo el título; la pastilla buscar que queda fija en la esquina —arriba a la derecha en pantalla ancha, abajo a la derecha en el teléfono— y acompaña en todas las páginas y a cualquier altura del scroll; Ctrl + K (o ⌘ + K); y la tecla /. Busca por encabezado y por texto, no distingue mayúsculas ni tildes —retroproyeccion encuentra retroproyección— y lleva directamente al apartado, no solo a la página. El índice lo genera herramientas/generar_indice.py a partir del propio HTML, de modo que nunca se desincroniza del contenido publicado.
Alrededor de este análisis hay una familia de páginas y servicios de creación propia —visores, mapas, réplicas del catálogo y servicios de datos— que sostienen la parte práctica del trabajo. Varias se citan en su sitio a lo largo de esta página; aquí van todas juntas, con lo que aporta cada una. El índice completo, incluidas las que no tratan de sismología, está en la entrada «Mis páginas web públicas» del blog Tecnología Cumanesa.
Visores y mapas de la secuencia
Epicentros según cada agencia, imagen de retroproyección, curvas camino–tiempo y directividad, sobre un mismo mapa. Es la contraparte manipulable de las secciones 04 y 06.
paradojasismica.sigeos.orgMapa GIS con los daños observados, las réplicas de FUNVISIS, la clasificación Copernicus EMS y los reportes ciudadanos. Es el terreno sobre el que se discute el Paper 2.
sismolaguaira.sigeos.orgLa secuencia en profundidad junto a las trazas de Boconó y San Sebastián, con la inversión del momento. Va embebida en la página de relocalización (sección 08).
replicas-3d-laguaira.sigeos.orgRevisión manual, sismograma a sismograma, de las llegadas P y S. Es el paso que hoy bloquea la relocalización relativa con hypoDD.
revisor-piques-laguaira.pages.devDatos y servicios
Copia consultable del catálogo oficial, con los eventos de la secuencia de La Guaira. De aquí sale el catálogo de réplicas que usa el análisis.
catalogosismicovenezuela.sigeos.orgEl mismo catálogo en el formato estándar FDSN, pensado para consumo por programa. Es el servicio propio que se menciona en el recuadro FDSN.
funvisis-fdsn.rommeljose.workers.devMapa nacional con los datos públicos de FUNVISIS, actualizado cada cinco minutos.
sismos.sigeos.orgDocumentación del servicio que recoge y ordena los reportes de la población tras el sismo; la consulta sobre esa misma base está en reportes-terremoto.rommeljose.workers.dev.
rommeljose.github.io/reportes-terremotoLa red sísmica de emergencia
Mapa editable de la red temporal: estaciones, fuerzas de tarea y réplicas en vivo. De esta base salen las trazas de fallas activas del mapa de la sección 01.
redemergenciasismica.sigeos.orgConsola que muestra, estación por estación, cuánto cierra cada instalación el hueco de cobertura. Es el mismo razonamiento de la sección 03, aplicado a la red local.
rommeljose.github.io/Gap-Red-de-Emergencia-Terremoto-de-la-GuairaContexto tectónico regional · blog Tecnología Cumanesa
La prolongación oriental del mismo sistema de rumbo dextral que rompió en 2026.
tecnologiacumanesa.blogspot.com · jul 2026El régimen tectónico que enmarca toda la secuencia: por qué el desplazamiento no es puramente horizontal.
tecnologiacumanesa.blogspot.com · jul 2026El precedente instrumental más cercano, y el caso en que la escala longitud–magnitud sí funciona.
tecnologiacumanesa.blogspot.com · jul 2026La memoria histórica del mismo límite de placas, tres siglos antes de los sismógrafos.
tecnologiacumanesa.blogspot.com · jul 2026Ninguno de los dos artículos trata de normativa, y esta página tampoco. Pero conviene decir hacia dónde apunta el conjunto —el de muchos, no solo el de este trabajo—: que el próximo terremoto encuentre el litoral mejor construido. Y la vía por la que un resultado sismológico llega a cambiar algo en la calle es la norma.
En paralelo a estos análisis avanza una propuesta de norma de emergencia para el Litoral Central, que es un problema distinto: no la fuente, sino el suelo que recibe la onda. Se construye sobre material ya publicado —la microzonificación de García (2023), la gravimetría de Ambrosio (2001), Romero et al. (2006) y Audemard et al. (2000)— y sobre la norma vigente, COVENIN 1756-1:2019. La zonificación reparte el terreno por espesor de sedimento sobre el basamento rocoso, y los factores de amplificación salen de las tablas de la propia norma: ni un espectro inventado.
Ese trabajo está en curso y no se expone aquí. Lo que sí vale la pena enseñar es a qué se aspira: que el sitio se mida. Hoy el litoral se zonifica con material publicado hace décadas y con franjas calibradas donde no hay dato; el verdadero cuello de botella no es el cálculo sino la investigación in situ. La imagen siguiente lo dice sin más detalle que el necesario:
Entre zona B y zona C, el factor de períodos cortos pasa de 1,20 a 1,22. Para 1 a 4 pisos la zonificación casi no discrimina: la tabla de la norma ya incorpora la no linealidad del suelo, y con una aceleración de 0,30 g el suelo blando deja de amplificar los períodos cortos.
La diferencia aparece de 4 pisos hacia arriba: 19 % en períodos intermedios (4–15 pisos) y hasta 57 % en períodos largos. Es ahí donde zonificar cambia el proyecto.
La norma exige tres factores dependientes del período —cortos, intermedios y largos—, no un escalar único. Cualquier propuesta que reduzca la amplificación a un solo multiplicador es incorrecta, con el umbral que sea.
Nada de lo anterior autoriza ni desautoriza una construcción. La norma vigente exige que una microzonificación nueva se apoye en estudios de sitio con perfiles geotécnicos; este trabajo parte de material publicado, de modo que es un insumo que debe pasar por la autoridad competente. Y hay una exclusión que no puede quedar implícita: esta zonificación trata solo la amplificación del suelo. No mapea licuación ni deslizamientos, porque no hay datos para hacerlo. En el Litoral Central, después de 1999, eso hay que decirlo en voz alta: donde el riesgo real es el flujo torrencial o la ladera, un mapa de amplificación no es un permiso.
El trabajo sigue, y lo que falta está declarado en el propio mapa de zonificación: las localidades sin gravimetría llevan marca de requiere estudio, y una campaña de mediciones H/V bastaría para reclasificar buena parte de ellas con dato propio en vez de con franja calibrada.
Del lado sismológico, el eslabón que falta es el de la sección 08: la relocalización relativa de las réplicas. Mientras ese análisis llega, el resto de la cadena —qué rompió, en cuántos pedazos, con qué directividad y sobre qué suelo— ya está en marcha. Ninguna de las dos mitades sirve sola.
Detrás de las cifras hay física que puedes manipular. Mueve los controles —velocidad de ruptura β = Vr/c, longitud de falla, energía radiada— y observa en vivo la directividad (el pulso corto y de gran amplitud que recibe La Guaira al frente de la ruptura), el balance de energía y la polarización de la onda S:
Es un ejemplo de muestra, no un resultado. El modelo es una fuente lineal cinemática: la falla se representa como una fila de subfuentes puntuales que se encienden una tras otra a la velocidad Vr, y en cada receptor se suma lo que llega de todas. La directividad aparece sola, porque no es más que efecto Doppler aplicado a una fuente que se desplaza. Las amplitudes van en unidades relativas, y no intervienen registros reales, funciones de Green ni el resultado de la inversión: sirve para ver a mano el mecanismo que las secciones 04–06 miden con los datos. Las cifras del caso real están en el §11.
© 2026 Rommel Contreras, Lcdo. Físico — Academia de Geohistoria del Estado Sucre (AGHES). El contenido propio de este sitio —los textos, las deducciones, los diagramas y mapas en SVG, la simulación interactiva y el código que los genera— se publica bajo Creative Commons Atribución-NoComercial-CompartirIgual 4.0 Internacional. Puede copiarse, adaptarse y reutilizarse con tres condiciones: citar la autoría y enlazar a la fuente (BY), no hacer uso comercial (NC), y distribuir cualquier obra derivada bajo esta misma licencia (SA). Para un uso comercial hace falta permiso escrito del autor. No se aplica CC0 ni ninguna dedicación al dominio público: la atribución no es opcional.
Contreras, R. (2026). Análisis del terremoto de La Guaira en bytes, y su complejidad físico-matemática. Academia de Geohistoria del Estado Sucre (AGHES). https://bytes.sigeos.org/
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Estudio telesísmico de la fuente —imagen de las dos rupturas, inversión de la tasa de momento y su validación en profundidad, ventana y bordes— realizado con datos abiertos (FDSN / EarthScope) y sismogramas sintéticos de Syngine (AxiSEM).