Método · verificación y controles — La Guaira, 24-jun-2026
Las cuatro comprobaciones de la portada, y la primera de ellas desarmada: qué significa ensamblar el operador, qué prueba reproducirlo, y por qué el control sintético se calibró para ajustar tan mal como el dato.
El operador reconstruido devuelve el mismo resultado, con |m − m_l| = 0 y VR = 21,15 %.
La ruptura en dos acumulaciones con hueco se mantiene al variar la malla, la longitud de ventana y la profundidad.
La varianza explicada es máxima en 5–10 km, y el hueco resulta insensible a la profundidad (f = 0,13–0,85 %).
El arreglo del sur (Chile) se probó y se excluyó por relación señal/ruido y por geometría.
La primera de esas comprobaciones conviene desarmarla, porque es fácil confundir lo que certifica. No dice nada sobre el terremoto: es una prueba que el método se hace a sí mismo.
La inversión de Fase B es un problema lineal, d = G·m. Sus tres piezas:
Los sismogramas observados, concatenados: las ventanas de onda P de las 32 estaciones puestas una detrás de otra en un solo vector de unas 7 200 muestras.
Cuánto momento libera cada nodo ξ de la falla en cada instante tk. Con la malla canónica, 27 nodos × 81 instantes: 2 187 incógnitas.
7 200 × 2 187. Cada columna es lo que produciría en todas las estaciones un nodo encendido en un instante: una función de Green, desplazada en el tiempo lo que le corresponda.
Ensamblar es construir esa matriz: recorrer los pares nodo–instante–estación, calcular el desfase que le toca a cada uno —el tiempo de viaje de la P más la corrección de estación— e insertar la traza en su sitio. Es la parte del código donde es más fácil equivocarse sin que se note: un índice desplazado una muestra, un signo, un origen de tiempo mal referido, y sale un resultado perfectamente verosímil y falso.
Se rehace el camino con el operador reconstruido por separado, se le entrega la G publicada, el mismo dato y el mismo λ, y se vuelve a resolver. Después se compara con el resultado que está en el expediente. Salen dos números:
La comparación se hace sobre la norma relativa ‖m − m_l‖ / ‖m_l‖, y da cero hasta la precisión de la máquina. No es «parecido»: es el mismo vector.
La misma varianza explicada que la corrida canónica, dígito a dígito.
La tubería es, por tanto, determinista y reconstruible: quien la vuelva a montar obtiene lo mismo. Nada más, pero nada menos —esta comprobación certifica el procedimiento, no la sismología.
La varianza explicada es VR = 100·(1 − Σ(d−p)² / Σd²): la fracción de la energía de los sismogramas que el modelo consigue explicar. Es el complemento del error de Kikuchi, VR = 1 − EROR.
Un 21 % suena bajo, y conviene decir de dónde viene: un operador lineal con mecanismo fijo y eje de ruptura fijo, con la restricción m ≥ 0, con una regularización fuerte (λ_rel = 10, elegida por discrepancia generalizada), en la banda 0,02–0,5 Hz, y con una ventana que termina antes de que acabe el M 7,5. Todo eso se paga en ajuste.
Lo que legitima interpretar el resultado no es que el ajuste sea bueno, sino que el control se hizo con ese mismo ajuste malo y aun así separa los escenarios.
Por eso el control sintético no se calibró para que le resultara cómodo. Se buscó por bisección la escala k que iguala su varianza explicada a la del dato real, y el mismo k se aplicó a los dos escenarios en competencia —calibrar cada uno por separado sería darle a cada escenario la dificultad que le conviene:
| Criterio de escala | VR sintética | S | Veredicto |
|---|---|---|---|
| Igualar el RMS del datok = 1,000 | 48,6 / 43,7 % | 2,91 | demasiado fácil |
| Igualar la varianza explicadak = 0,460 | 11,7 / 10,4 % | 1,32 | demasiado difícil |
| Calibrar hasta VR sintética = VR realk = 0,584 — la elegida | 20,7 / 18,0 % | 2,62 | la correcta |
S es la separación entre los dos escenarios, y el umbral S ≥ 2 se fijó antes de mirar el resultado. Que la opción intermedia dé S = 1,32 hay que decirlo: el margen no es holgado. Pero la elección no es discrecional, porque la condición de igual bondad de ajuste es la única que reproduce el problema real.
Con esa dificultad —la misma para los dos— el momento que cae en la ventana intermedia es f = 0,0036 en el dato observado, frente a f = 0,1652 ± 0,0450 que exigiría un frente continuo y f = 0,0266 ± 0,0281 de la referencia en doblete.